UNA MIRADA TRISTE Y UN SENTIMIENTO HERMOSO.
“Entonces él dijo - Así ¿quién se fijara en mí? – y ahí estaba ella contemplándolo…” -Corinmey- Entonces de repente me encontraba sentada en aquel lugar de la iglesia con Clara y aunque no sabía como había llegado a ese lugar, no sentía incomodidad alguna, como las veces anteriores que suelo entrar a las iglesias y puedo percibir esa sensación de escalofríos que tanto miedo me da, así que decidí permanecer sentada en ese lugar observando lo que me rodeaba, desde lo que era el techo con esas imágenes tan impactantes que suelen haber en las iglesias, hasta las personas que se encontraban ahí. Y como por arte de magia vi a simple vista los rostros de una familia y un sacerdote, pero entre todos esos rostros el que más destaco en mi mirada fue el de él, ese chico que con ojos cristalinos y voz entrecortada, sufría muy dentro de si, lo sé porque que a kilómetros podía oler su llanto y además la tremenda desesperación de sus familiares al no saber que hacer no era para menos. ...